Hace dos semanas me encontraba pasando la noche en un tren camino de Lisboa con muchas expectativas puestas en mis vacaciones. Y las expectativas se han cumplido con creces. Tanto es así que pese a que volvimos a Madrid el jueves, hoy ha sido el primer día en el que oficialmente puedo decir que abandono mi estado continuo de fiesta. Ya se sabe que en dos semanas pueden ocurrir muchas anécdotas, tantas que me pasaría horas y horas escribiendo sobre ellas en este blog. Pero en lugar de ello, aquí os dejo la primera dosis de las muchas fotos que tengo que enseñar del viaje. Muchas porque soy incapaz de decidir
"qué es lo mejor que me ha pasado en Portugal"...
Two weeks ago I was spending the night in a train on my way to Lisbon with high expectations on my holidays. And it was even better than I had expected. We had so much fun that even though we arrived back to Madrid on Thursday, it wasn't until today that I decided to say goodbye to my party mood. It's obvious that many things can happen in two weeks. I have so many anecdotes to tell that I would spend hours and hours writing about them on this blog. Instead of that, here's the first round of many pictures to come. Many because I can't seem to decide
"what's the best thing that has happened to me in Portugal"...